No eran vampiros. Eran los de los CC.SS.
Más o menos por estas fechas se recuerdan los noventa años de la revolución española, catalana, libertaria… Algo hubo de eso y fuimos derrotados. Leyendo resúmenes de artículos y de libros (1) hay autores anarquistas que explican la derrota de la revolución del siguiente modo:
Los afiliados de la CNT-FAI, no supieron destruir el Estado y construir un poder revolucionario. No tenían una organización política libertaria para sustituir el Estado. Y señalan como causantes del desastre a los
comités superiores (CC.SS.) de la CNT-FAI.
Dichos comités superiores, ante el avance del ejército franquista, y habiendo muchas personas que no eran anarquistas, optaron por colaborar en lugar de tirarse al cuello. Y de esa colaboración se derivó poco a poco, la reconstrucción de la Generalitat y del Estado (2).
O sea: la derrota de la revolución fue cosa de
comités superiores.
Había más comités, que no eran superiores. Los crearon los afiliados de la CNT sobre la marcha en Barcelona y Cataluña en general (3). Y también comités mixtos y de otras fuerzas
populares
¿Y qué deberían haber hecho los afiliados de la CNT y no hicieron? Coordinar dichos comités –de los que pongo abajo unos cuantos– (4)… Coordinarlos y centralizarlos en una Junta Revolucionaria que sería un Comité de Comités. La madre de todos los Comités.
La Junta estaría formada por delegados de los Comités, serían revocables, estarían
controlados por las bases
y tendrían mandato imperativo. A partir de ahí deberían destruir el Estado, empezando por desarmar a la Guardia Civil, a la Guardia de Asalto, a las milicias de partidos republicanos, a las fuerzas combinadas de Hitler y Mussolini, a los espías de Stalin, a los submarinos británicos, y al ejército franquista (5).
Han descubierto –así lo veo yo– el
Anarquismo de Comités
. El AdC, que no es de Antes de Cristo.
Y aquí siempre me vienen a la mente varias preguntas…
Una: ¿alguien puede creer que a día de hoy que un Comité cualesquiera, llámese revolucionario, puede ser controlado? O sea, ponte en situación, le das un mandato a unas personas revolucionarias, se van revoloteando y no las ves en un mes… ¿Quién rayos puede controlar eso? ¿Un tío muy pesado? ¿Otro comité de control? ¿Internet? ¿Una IA?
Otra: Eso de centralizar en una Junta el poder obrero de los comités revolucionarios… ¿No suena muy raro? Primero eliminamos los
comités superiores
por ser centralistas e ir a su bola. Y luego centralizamos la gestión en los comités y en una Junta que dice esto y lo otro, y que impide que el Estado vuelva a surgir… A mí me choca eso de descentralizar para luego centralizar. Ya no es que se impida que el Estado surja (a tiros), si no que lo mismo la Junta se convierte en Estado.
Otra cosa: suponiendo que la Federación de Revolucionarios Comités (FdRC) (6) hubiese destruido el Estado en la zona republicana… ¿Eso hubiese llevado al triunfo de la revolución y a la derrota de los fachas? Lo mismo Franco gana aún así, encontrando a miles de comités por todas partes que lo volverían loco.
Y una última duda. Imaginad que se crea la FdRC, y que están controlados por
las bases de alguna manera…
Y van y
deciden las bases
que lo mejor es colaborar con los cristianos católicos y dejar lo de destruir el Estado para otro momento… Porque resulta que en las asambleas de barrio, hay una pila de católicos… Es que no hay que confundir el «
que decidan las bases
» con el «
que decidan cosas revolucionarias
».
Pero, bueno, ahí vamos. Comités. Comités a porrillo y una Junta de Comités Revolucionaria. Y ya tendremos la organización política que permitirá la destrucción del Estado… ¡Ostras! Y si la solución pasa por crear quinientos comités… ¿Qué estamos esperando para organizarlos ya?
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NOTAS
Confieso que no soy capaz de leer un libro, a no ser que sea de extraterrestres, vampiros y viajes en el tiempo, o que diga cosas muuuy interesantes.
En 1936 aún no se habían descubierto los PTFs o la pérdida de esencias libertarias.