La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) amplió su denuncia penal y pidió que se investigue por los delitos de estrago, torturas y apremios ilegales tanto a los efectivos de las fuerzas que ejecutaron el operativo represivo del jueves 6 de agosto como a los funcionarios responsables de dar las órdenes: “La brutal y planificada represión policial solo se explica a partir de una decisión política del más alto nivel de los gobiernos nacional y de la Ciudad de Buenos Aires”.

Compartimos el comunicado de la CPM:

No hay represión brutal y planificada sin decisión política que la ordene

La brutal y planificada represión policial, llevada a cabo por las fuerzas federales y la Policía de la Ciudad sobre las miles de personas que se manifestaron el pasado jueves, solo se explica a partir de una decisión política del más alto nivel de los gobiernos nacional y de la Ciudad de Buenos Aires. La Comisión Provincial por la Memoria (CPM), que en su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura monitorea la violencia estatal sobre la protesta social, amplió la denuncia penal presentada ese mismo día ante el fuero federal describiendo detalladamente el accionar represivo. El organismo pidió que se investigue por los delitos de estrago, torturas, apremios ilegales el accionar de los efectivos policiales así como el posible incumplimiento funcional de los deberes y abuso de autoridad de los funcionarios responsables del Comando Unificado del Ministerio de Seguridad de la Nación. También se denunció al comisario inspector de la Policía Federal Gustavo Antonio Gauna, quien sin uniforme ni identificación oficial apuntó y disparó una escopeta no identificada sobre los manifestantes. Al menos 1.500 personas resultaron heridas o afectadas, en su mayoría alcanzada por los gases, y 28 fueron detenidas arbitrariamente. Una foto-reportera sufrió traumatismo de cráneo y debió ser hospitalizada. Al menos 36 trabajadores de prensa, 8 integrantes de los equipos de monitoreo de la CPM y 18 socorristas de CEPA también fueron afectados por la represión.

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Video:

CPM

Durante la jornada del 6 de agosto en las inmediaciones del Congreso de la Nación, la Comisión Provincial por la Memoria pudo constatar graves hechos de violencia policial y detenciones arbitrarias desplegados por las fuerzas que integran el Comando Unificado del Ministerio de Seguridad Nacional, sobre los manifestantes que reclamaban contra la denominada ley de tierras y de inviolabilidad de la propiedad privada.

Con todo el acervo fílmico y fotográfico reunido durante las horas de monitoreo de la represión e injustificado operativo policial, la CPM formuló una denuncia penal el mismo jueves y una ampliación el día de ayer para que se investiguen el despliegue desproporcionado de la violencia, los movimientos coordinados de las fuerzas, la reiteración de las acciones y los múltiples actores estatales intervinientes, que evidencian que las acciones ilegales denunciadas fueron efectuadas de forma estratégica por un mando jerárquico. Se trató de una represión programada y planificada por funcionarios políticos, con la finalidad de impedir o limitar los derechos constitucionales de la libertad de expresión y de peticionar a las autoridades.

De acuerdo al registro aportado como prueba por la CPM, la represión del pasado jueves -una de las más salvajes desde la implementación del protocolo antipiquetes en diciembre de 2023- se extendió durante 5 horas y se expandió por varias cuadras de la Ciudad de Buenos Aires. El operativo represivo comenzó tras los vallados que rodearon por completo el Congreso de la Nación, llegó por Avenida de Mayo hasta la Avenida 9 de Julio y casi hasta Plaza de Mayo y por Callao hasta la Av. Corrientes.

La represión comenzó alrededor de las 16:45 hs sin razón que lo amerite y cuando la manifestación transcurría de manera pacífica. Los cuerpos de Policía Federal, Prefectura y Gendarmería, que estaban detrás del vallado del Congreso, comenzaron a lanzar de manera indiscriminada gases químicos, bombas de gas lacrimógeno y agua a presión con los camiones hidrantes. Luego, desde las calles laterales al Congreso, sobrepasaron el vallado y comenzaron a avanzar sobre las personas utilizando todo el armamento; en ese momento, se sumaron al operativo represivo los efectivos de la Policía de la Ciudad.

El avance de las …