La ley de extranjerización de tierras que intentará imponer el gobierno esta semana en el Senado reconfigura el sentido del derecho de propiedad para consolidar la hegemonía casi absoluta del capital concentrado global sobre el territorio argentino. Las consecuencias de crear múltiples Estados paralelos.
La llamada “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada” que intentará imponer esta semana el régimen de los libertarios en el Senado nacional busca consolidar la hegemonía casi absoluta del capital concentrado global sobre el territorio argentino y sus bienes naturales mediante la reconfiguración profunda del sentido del derecho a la propiedad y que, en los hechos, significará una claudicación de soberanía sin precedentes.
Esta nueva embestida oficial no opera por sí misma en forma aislada sino que conforma un plexo normativo con el llamado Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI) y su sucedáneo apodado “Súper RIGI”; la reforma a la Ley de Glaciares, que permite su destrucción para la minería; la derogación de hecho de la Ley 26160 de Emergencia Territorial Indígena y el relajamiento de los controles para el acceso a la tierra en las zonas de frontera, entre otras.
Así surge de un estudio del Observatorio Universitario de Buenos Aires (OUBA) en colaboración con el Observatorio de Tierras PRIHA (Proyecto de Investigaciones sobre Historia Agraria) , que funcionan en las facultades de Filosofía y Letras y de Ciencias Económicas, respectivamente.
El trabajo del OUBA y PRIHA aborda las consecuencias inmediatas del retiro del Estado en sus obligaciones básicas sobre el control del territorio nacional, pero además advierte sobre las derivaciones de mediano y largo plazo en materia de gentrificación, aumento de la exclusión y del conflicto social, eventual incremento del crimen organizado, limitaciones a la producción estatal de conocimiento científico sobre el propio país y pérdida de capacidades para volver a poner los bienes estratégicos de la Argentina al servicio de un proyecto de desarrollo nacional con inclusión y equidad.
“Milei de propiedad privada. Un Avance sobre la Soberanía y los Derechos Ciudadanos”, se titula este trabajo producido elaborado por Matías Oberlin, doctor en Historia y coordinador del PRIHA; Pablo Volkind, doctor en Historia, director del PRIHA y coordinador del OUBA; Gabriela Elías, profesora de Historia e investigadora del PRIHA, y Florencia Chomnalez, Licenciada en Geografía, Magíster en Gestión Ambiental y docente de la UBA, la Unsam y la Untref.
También participaron María Laura Isla, magister del Instituto de Estudios Sociales, Agroalimentarios, Rurales y Ambientales y del Instituto de Geografía “Romualdo Ardissone”; Juan Francisco Mereb, licenciado en Geografía y magister en Gestión Ambiental, y María de la Paz Toscani, investigadora del Centro de Estudios Urbanos y Regionales del CONICET, y doctora en Ciencias Sociales (FSOC-UBA). Todo el trabajo fue coordinado por el licenciado Andrés Cárdenas, del OUBA.
En cada uno de sus capítulos, la llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada garantiza hegemonía e impunidad al capital concentrado global para operar sin límites sobre tierras rurales o bosques nativos, determinar a voluntad el uso de los lagos y ríos que encierren, imponer por la fuerza desalojos expréss en plazos brevísimos, urbanos y rurales, sin el concurso de los afectados. También limitar, entorpecer y encarecer las expropiaciones por causas de utilidad pública, y desfinanciar y encerrar en una vía muerta los proyectos para el mejoramiento de los barrios populares. Otro de los puntos de extrema gravedad, derivados de su articulado, es que relaja los controles sobre Zonas de Seguridad de Frontera (150 kilómetros en límites terrestres y 50 en zonas costeras) donde ciudadanos extranjeros no residentes están taxativamente impedidos de comprar tierras.
“El proyecto redefine el rol del Estado sobre la tierra y configura de nuevo, en los hechos, el sentido mismo del derecho a la propiedad en la Argentina, porque el Estado cede todo el control sobre ella. Se trata de un cambio que (…) que marca retrocesos en la forma de concebir la relación entre propiedad, Estado y sociedad”, advierte Pablo Volkind, uno de los autores del informe.
El ejemplo más claro es que será la norma, y no la excepción, la realidad que se vive en el corredor cordillerano entre Bariloche y El Bolsón, en Río Negro, donde un conjunto de familias reales del Medio Oriente y Europa, junto …