Masivo acto de la comunidad científica en el Obelisco. Denuncian la destrucción de décadas de inversión social exitosa en ciencia y tecnología. El obelisco se convirtió este miércoles en el escenario de una multitudinaria jornada de protesta en defensa de la ciencia, la tecnología y la universidad pública. Trabajadores y trabajadoras del CONICET, organismos científicos, universidades y organizaciones sociales coparon la plaza para repudiar el ajuste y el desmantelamiento del sistema científico nacional.
Por Leandro Rodríguez para ANRed.
Foto: Leandro Rodríguez
El reclamo tiene un punto central: la no renovación de 374 becas posdoctorales del CONICET, que dejó en la calle a cientos de investigadores, en el marco de un proceso que el sector denuncia como un verdadero desguace de la ciencia argentina. Cada investigador que desaparece es la pérdida de décadas de investigación autónoma acumulada en las instituciones públicas y la pérdida de soberanía científica y productiva. Esos despidos son un hito en el vaciamiento y la desfinanciación, y convergen con los despidos recientes en CNEA, y en otros organismos y con el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
El acto llamó la atención tanto por la masividad como por la energía positiva que lo recorría. Toda una paradoja. Con casi tres años de ajuste brutal sobre los hombros de todo el sistema de ciencia y técnica y con el último zarpazo de casi 400 despidos en Conicet ya concretado a fin de julio pasado, la comunidad volvió a expresar una voz nítida y contundente.
Foto: Leandro Rodríguez
La organización del acto combinó el llamado de la RAICyT con la participación de todas las organizaciones del sector. La RAICyT es la “Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología de Argentina”, que agrupa a más de 400 directores y autoridades de organismos como el CONICET y universidades nacionales. Los sindicatos de cada institución también movilizaron, tanto las comisiones internas de ATE como de AGD UBA y CONADUH, así como agrupamientos estudiantiles. Y también lo hicieron buena parte de las corrientes políticas en las que participan los trabajadores del sector, desde tendencias peronistas hasta la izquierda. Para completar la escena, las organizaciones de jubilados que marchan todos los miércoles fueron hasta el Obelisco y completaron el poco espacio que quedaba en la plaza de la república sobre la avenida Corrientes.
Parte de la masividad puede explicarse por esa gran amplitud. Así como por un “cambio de clima” social. El llamado a “ponerse la camiseta por la ciencia” y defender la soberanía, enlazaba en una sola mirada la bandera de Malvinas tomada por los jugadores de la selección con el amplio repudio a las leyes de entrega como la “Ley de tierras” la semana pasada, las voces de los y las referentes jóvenes como Emilia, Tini, Lali, Milo J y tantos otros y la marcha atrás del gobierno retirando esas leyes de diputados.
En el acto se leyó un documento que denuncia el recorte presupuestario, la pérdida de puestos de trabajo, el deterioro salarial y el vaciamiento de organismos estratégicos como CONICET, INTI, INTA, CNEA, CONAE, SMN (servicio meteorológico nacional), entre otros. Allí se enfatizó que la soberanía nacional es imposible sin un sistema de ciencia y técnica y universidades públicas nacionales. Los datos al respecto son contundentes: la inversión en ciencia y tecnología en los países que sostienen empresas competitivas en el mercado mundial, es una inversión básicamente estatal. Desde China hasta Israel y EEUU. En ellos se invierte anualmente del 3 al 5% del PBI de cada país. En Argentina este año la inversión llegó a su piso histórico, el 0.14% del PBI, motosierra mediante. En definitiva, la capacidad de una sociedad de metabolizarse con la naturaleza y vivir sanamente en ella es imposible sin el conocimiento de la ciencia básica y sus aplicaciones productivas. Y ello requiere una inversión social a la que los privados no pueden hacer más que aportes privados parciales e insuficientes.[13/8/2026 17:10] Leandro Leandro: La conexión entre la comunidad científica y la sociedad de conjunto es lo que nunca se rompió, aunque sí está sometida a un inmenso desgaste. La “estrellita culona” del Conicet simboliza la vitalidad de esa conexión y ayer brilló más que nunca en el acto del Obelisco. Esa vitalidad se veía también en las sonrisas y abrazos entre quienes participaron.
Foto: Leandro Rodríguez
Al finalizar el acto, hablamos con …